Cómo cuidar un bolso de piel para que te acompañe décadas

Cómo cuidar un bolso de piel Naledre
Una pieza bien construida también necesita ser bien cuidada.
La piel es un material natural que evoluciona con el tiempo. La forma en que la utilizamos, almacenamos y protegemos influye directamente en su apariencia y conservación.
En Naledre trabajamos con piel procedente de curtidurías certificadas por Leather Working Group (LWG), dentro de una selección de materiales en la que calidad, comportamiento y trazabilidad forman parte del proceso de diseño.
Cuidar correctamente tu bolso ayudará a preservar durante más tiempo aquello que define cada pieza: su geometría, su color, sus acabados y la expresión de sus materiales.
Limpieza: menos es más
Para el mantenimiento habitual de la piel recomendamos utilizar únicamente un paño suave ligeramente humedecido con agua, realizando movimientos delicados y sin ejercer una presión excesiva.
Después, seca la superficie con un paño limpio y seco.
Evita utilizar alcohol, disolventes, detergentes, perfumes, toallitas húmedas, productos abrasivos o productos de limpieza doméstica. También recomendamos no aplicar cremas, ceras o tratamientos específicos para piel sin comprobar previamente que son compatibles con el acabado concreto de tu pieza.
Especialmente en pieles con acabados brillantes o especiales, un producto inadecuado puede modificar permanentemente su superficie.
Protege la piel del agua, el calor y la luz
Aunque la piel está preparada para acompañarnos en el uso cotidiano, conviene evitar una exposición prolongada a agua, humedad, fuentes intensas de calor o luz solar directa.
Si el bolso se moja accidentalmente, retira suavemente el exceso de humedad con un paño limpio y deja que se seque de manera natural, a temperatura ambiente.
No utilices secadores, radiadores ni otras fuentes directas de calor.
Cómo guardar tu bolso
Cuando no utilices tu Naledre durante un periodo prolongado, guárdalo en su bolsa guardapolvo, en un lugar seco, ventilado y protegido de la luz directa.
Evita colocar objetos pesados encima.
Para conservar su geometría, puedes rellenar suavemente el interior con papel limpio y ligero, sin ejercer presión ni modificar la estructura original del bolso.
También recomendamos no mantenerlo durante largos periodos en contacto directo con otros materiales o superficies de colores intensos, ya que determinados acabados pueden sufrir transferencias de color.
Cuida también los detalles
Herrajes, cantos, asas y elementos estructurales forman parte de la construcción de cada pieza.
Evita golpes, roces continuados y sobrecargar el bolso por encima del uso para el que ha sido concebido. Una carga excesiva puede ejercer tensión sobre asas, costuras y estructura y, con el tiempo, alterar su geometría.
Los pequeños gestos cotidianos son los que mejor ayudan a conservar una pieza.
Una materia que evoluciona contigo
La piel puede experimentar pequeñas variaciones con el paso del tiempo y el uso. Lejos de convertir cada cambio natural en una imperfección, entendemos que forma parte del comportamiento de un material auténtico.
Cada pieza Naledre está concebida para trascender una temporada.
Cuidarla es también prolongar la relación entre materia, forma y tiempo.
Si tienes alguna duda sobre el cuidado específico de tu pieza, puedes contactar con Naledre antes de aplicar cualquier producto o tratamiento sobre la piel.
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